Aladelta, el factor seguridad
Los tres elementos de la seguridad en el aladeltismo (el piloto, el equipo y el lugar) y por qué conviene aprender en una escuela.
Por Damián Rosi
En este número de The Wind hablaremos sobre los distintos aspectos de seguridad que deben ser tenidos en cuenta en el aladeltismo (y en cualquier otra disciplina aérea)
La importancia de pensar como profesionales
Siempre que estemos pensando en subir a un aladelta para disfrutar del placer del vuelo libre, tenemos que tener presente que la seguridad es lo más importante.
De ahí la importancia de pensar como profesionales, o sea, no dejar detalles librados al azar.
Esto implica asumir la responsabilidad de controlar cuidadosamente todo el proceso de armado del aladelta, los mecanismos de seguridad, las condiciones climatológicas del lugar, las zonas de despegue y aterrizaje, etc.
El cuidadoso control de cada uno de estos detalles es indispensable a la hora de preparar el vuelo.
El alumno que toma un curso de instrucción para volar en aladelta aprende a pensar como un profesional, a distinguir potenciales situaciones de peligro, a discernir y a tomar decisiones acertadas.
Por eso es importante que cualquiera que desee aprender a volar en aladelta tome el curso en una escuela con instructores experimentados, que estén preparados para guiar correctamente al alumno durante todo el proceso de aprendizaje.
La importancia del estado físico y mental
Más allá de los conocimientos teóricos y prácticos que se adquieren durante un curso de instrucción, es sumamente importante que el piloto de aladelta se encuentre física y mentalmente preparado para realizar la actividad.
Es importante que el piloto no esté excedido de peso ya que cada aladelta está diseñada para soportar una determinada cantidad de kilos (por eso un ala biplaza para vuelos de bautismo e instrucción es distinta a un ala para competencias profesionales).
Además el piloto debe tener buena visión y buenos reflejos.
De ahí que no se recomienda la ingesta de alcohol o de cualquier otra sustancia que pudiese alterar los sentidos.
También es importante estar bien descansado, con suficientes horas de sueño como para estar alerta ante cualquier situación que pudiese presentarse antes, durante o después del vuelo.
La importancia de contar con equipos e instalaciones adecuadas para el vuelo
Hasta ahora hemos centrado nuestra atención en el factor humano, pero el vuelo no sería posible sin el aladelta.
Por eso es indispensable que el equipo utilizado se encuentre en óptimas condiciones para el vuelo.
Es destacable también la importancia de que los equipos hayan sido construidos por un fabricante reconocido.
Quienes sean nuevos en este deporte pueden consultar a sus instructores o a aquellos que tienen más experiencia sobre qué marcas y modelos son los más apropiados y recomendables para cada estilo de vuelo.
También es importante hacer un reconocimiento de la zona elegida para realizar el despegue y el aterrizaje, detectando posibles obstáculos que pudieran resultar peligrosos.
En este reconocimiento también hay que tener en cuenta las condiciones climáticas de la zona y contar con información sobre el pronóstico meteorológico para toda el área de influencia.
El Aeroclub de la Ciudad de Mercedes es un lugar ideal para el vuelo en aladelta, ya que cuenta con dos amplias pistas de pasto, adecuada señalización, mangas para determinar la dirección del viento y zonas para el armado y desarmado de los equipos.
A modo de resumen
Tres elementos entran en juego en la seguridad del aladeltismo: el equipo, el piloto y el lugar. Todos ellos son igual de importantes, por lo que cada uno debe estar en condiciones óptimas para el vuelo.
La seguridad personal es una responsabilidad individual pero hay que pensar que, más allá de la integridad física, se está poniendo en juego la reputación de un deporte al que muchos consideran “extremo” pero que lejos está de ser inseguro.
¡Hasta el próximo número de The Wind!
Damián Rosi, VUELO MÁXIMO, escuela de vuelo en aladelta y trike. www.vuelomaximo.com.ar