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Nº3 Pág. 3 Nota Veleros

Carrovelismo

Qué es el carrovelismo, cómo se construye un carro a vela y un poco de su historia, desde De Panne hasta Punta Rasa.

Imagine ir a 70 u 80 km por hora en una nave. No, no hay motor. Ni siquiera hay agua. El Carrovelismo utiliza toda superficie plana, playas o desiertos para llevar a los pilotos donde pocos han llegado antes.

Como un sueño surrealista, las criaturas emergen del horizonte del seco desierto o tras una nube de aerosol marino, salpicando agua con raudas ruedas… les llaman Carrovelistas.

Subirse y volar a 80 ó 90 km. por hora es todo un desafío. Hacen esto sin ruidos, son las naves sin motor más veloces sobre la tierra. Los Landyatch como también se los llama, cumplen una serie de especificaciones y medidas de la superficie vélica para distinguir las Clases de Carrera. Pero solo hasta aquí llega la uniformidad.

Aparte de las dificultades de diseño, todos se ven como extraídos de la película Mad Max. Pero en general, un diseño ligeramente asistido por computadora, lidia con materiales compuestos, coloca una vela sobre este y ya tienes un Carro a Vela. Muchos han diseñado y construido Carros que alcanzan muy altas velocidades, pero se debe calcular la integridad estructural con programas de diseño (AutoCad, por ej.) mucho antes que el prototipo sienta una ligera brisa.

Construir un carro que navegue en la tierra, en vez de hacerlo sobre el agua, necesita una receta muy diferente. Tiene otras fuerzas dinámicas que no experimenta sobre el agua. Tiene por ejemplo, la fuerza centrífuga en los giros, el Carro a Vela tiende a elevarse en los giros cerrados.

Para maximizar la energía potencial del viento, cada superficie debe mantenerse aerodinámicamente limpia. En esta nave, un mástil alar más que una vela genera la mayor propulsión. Una de las ventajas reales de un mástil alar, es que mantiene un afilado borde de ataque y no se distorsiona ante la presión del viento. Así que manejo primordialmente con el mástil alar, y la vela es solo un paño para comenzar y alcanzar algo de velocidad. En éste particular Carro, hasta los 60 km. por hora, es un tranquilo paseo, pero a partir de los 70 km. por hora o más, fluye la adrenalina con un poco de temor.

La filosofía del diseño parece ser: hágalo liviano, manténgalo firme y tenso, y píntelo de brillantes colores. Los diseños más avanzados utilizan tecnología de motos deportivas, pero puede economizarse mucho y conseguir aún mucha diversión, usando partes y piezas de viejas bicicletas. Ruedas, horquillas y cajas de dirección, sistemas de freno y amortiguadores, son las partes más útiles. El grosor de las cubiertas depende de las superficies sobre las cuales deslizará. Sobre superficies blandas (por ejemplo arena suelta) convienen ruedas anchas de perfil redondo o plano. Sobre superficies duras (asfalto, pistas, desiertos de arcilla) se pueden usar ruedas más delgadas. Los chasis y mástiles pueden variar de estructuras tubulares de hierro, aluminio, acero inoxidable, o también muy similares a las tablas de Surf: adentro Styrofoam (Espuma de estireno) y por fuera, Fiberglass (fibra de vidrio con resinas poliuretánicas).

El desafío es aplicar la inventiva y experiencia en el diseño, a las específicas necesidades del Carro a Vela. Un mástil alar de mediano grosor, pero unido a los cambers de la vela, permiten adquirir una increíblemente delgada sección de ala, desarrollando una tremenda cantidad de poder.

A medida que las ideas de los diseñadores se transforman en uso general, el estado del arte del Carrovelismo puede acelerar tan rápido como estos mismos yates.

Me agrada la sensación de volar sobre las playas. El Silencioso soplo del aire dentro del casco, mientras ajusto la vela, y pensando solamente en el curso a seguir, y deslizándose rueda a rueda con tus amigos a 60 ú 80 km. por hora. Es un gran desafío mental.

Un poco de Historia…

El Carrovelismo es un deporte que tuvo su origen aproximadamente en 1898, en una excelente playa en De Panne, al norte de Francia. En 1924 se fundó el primer Club de Yates de Arena Pannois. En esta centuria de existencia, el Carrovelismo ha crecido al impulso de los nuevos materiales livianos de gran resistencia. Actualmente, los clubes dependen de la disponibilidad de lugares aptos para el desarrollo de actividades sociales y deportivas. Nuestro Club cuenta para la realización de sus actividades con un excelente espacio para aprendizaje, con óptimas condiciones de seguridad en la Reserva Natural de Punta Rasa, y gracias al apoyo de la Fundación Vida Silverstre.

Si te interesa el tema, y deseas construir un carro para gozarlo, no dejes de enviarme tu dirección electrónica y te remitiré instrucciones y planos para realizar tus sueños. Solo tienes que hacérmelo saber.

www.carrovelismo.netfirms.com

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