Travesía en kitebuggy de Miramar a Arenas Verdes
Un relato en primera persona de una travesía solitaria de 70 kilómetros de playa casi desierta, con tres cambios de vela en el camino.
Por Javier Palazzo
Javier nos cuenta a modo de relato fantástico una travesía que realizo en solitario uniendo las localidades de Miramar con Arenas Verdes.
Ya tengo Miramar - Centinela. Es de noche, estoy muy cansado y me pregunto si al día siguiente podré hacer una travesía más larga. Por Google Earth podía verse que no había acantilados más allá de Centinela. Era útil saberlo, pero no suficiente para declarar transitable una playa (1)…
Nada más. No pude conseguir más datos, nadie me podía decir nada sobre la segunda mitad de la travesía que quería hacer!
¿Y qué? Así es una aventura. Ese día me había invadido el filósofo. Si todo está planeado, si nada puede fallar o salir mal, si conocemos todo con lo que nos vamos a encontrar, eso no es aventura, se llama turismo (2).
¿Entonces? Tengo 30 km entre los puntos más alejados. Si alguna condición no me permite avanzar, a lo sumo tendré que caminar 15km hasta el punto más cercano. Son 3 horas, así que necesito comida y abrigo para una eventual noche. Y salí.
El pistola (yo) trató de hacer la travesía con la misma vela que el día anterior. En Miramar armó la Cquad 1.6 plus. La salida? Monumental, como siempre. Gente aclamando por todos lados y un coro de señoritas ardientes haciendo saltitos cortos, excitadas.
Ya salgo chicas. Levanté la vela con gran precisión y profesionalidad para salir a toda marcha. Avancé lo justo (3) para entender lo equivocado que estaba, con esa vela no podía avanzar a más de 20 km/h. A cambiar la vela. Desplegué la gran HQ Crossfire 3.2, esta vela es un cañonazo. Ya salgo señor, por favor calme a esas chicas. Segunda salida, un éxito.
No me detendré en el relato del tramo Miramar - Centinela, porque ya les conté la del día anterior (en el cuadro adjunto que acompaña este relato). El trayecto fue igual, pero con un cierto sabor sutil a repetido… Solo diré que al pasar por Mar del Sur el coro de jóvenes entusiastas, aquellas de saltos cortitos, estaba esperándome para verme pasar, veloz, y desaparecer en el horizonte. Un lobo.
Cuando llegué a Centinela del Mar se me acercaron todos. Digo todos. Es decir las dos personas que estaban en la playa y dos más sobre el acantilado. En ese momeno saqué la única foto de toda la travesía. ¿Nos sacarías una foto a mi novia y a mí? Está bueno eso que hacés con el carrito.
Se vino un segundo cambio de vela. Sucede que la HQ empuja bárbaro y había bastante viento, pero cuando voy empopado necesito una vela mucho más grande que cuando voy de través. Esto genera situaciones algo peligrosas estando parado, porque realmente estaba pasado de vela, pero en marcha la potencia era adecuada. El peligro es que el buggy se trabe, ahí te sacan de las toscas en pedacitos. Así que levanté la PKD Century 4.5 y comencé la segunda mitad de la travesía dejando atrás el arroyo La Nutria Mansa (4).
De aquí en adelante todo fue más difícil. No conocía las playas, no sabía si se cortaban, seguía empopado y pronto apareció el condimento que faltaba: viento arrachado. La Century es una vela de alta performance, tiene un comportamiento muy impulsivo y no le gustan las rachas. Una excelente vela que en estas condiciones me tuvo al filo todo el viaje.
La paya fue cambiando mucho, algunos tramos son ondulados, y otros son pistas increíblemente anchas y firmes. Por momentos aparecen tramos bastante blandos, a los que había que pasar rápido, tratando de no quedarse enterrado y salir despedido. A veces el suelo se cubre de piedras pequeñas con algo de arena, es muy fácil atascarse en esas zonas. Hay que pasar por unos siete arroyos, todos andando. Sobre el final hay una boya y un barco al que le pasé por encima.¡!??
Allá a lo lejos veo unos cuantos vehículos acercándose ¿acá? ¿puede ser? Efectivamente, unas camionetas 4x4 se acercaban. ¿podrá tratarse del coro señoritas exitadas? No puede ser que las chicas hayan venido hasta acá solo para alentarme!!!. Y no. No era. En su lugar unos fornidos muchachones hacían una travesía similar a esta.
Ahí se fueron las camionetas dejando atrás una estela de libertad y sus huellas, que me complicaron bastante la vida en los lugares de arena suelta… un saludo a las 4x4!!!!. Más adelante pasé el arroyo El Moro, unopoco más profundo que los anteriores donde la Century se plegó y casi tocó el agua. Solo un movimiento rápido, preciso, de gran calidad artística y sobre todo colmado de culo, me permitió evitar la mojada.
Más adelante se me cruzaron unas zonas de médanos muy interesantes que me llamaban. Pero pude sobreponerme, encendí el handie y logré tranquilizar a la Lore, que me esperaba desde hacía dos horas (5).
Lo más complicado fue doblar un cabo a unos 5 km de Arenas Verdes. El piso estaba muy blando y no me quería acercar mucho a la tosca, por las dudas, pero toda la travesía es posible!!.
Con las últimas luces del día llegué a Arenas Verdes luego de recorrer 70 km de playas casi desérticas. Me esperaban Lore y Mailen. Cuando llegué una multitud me aclamaba abrumadoramente, sonaron trompetas y fuegos artificiales poblaron el cielo de colores y sonidos!!!!. Luego Lore me aclararía que debí haberlo imaginado.
Lo que sea, hice algo que me llenó de satisfacción y espero poder compartir nuevas travesías con los pilotos que se le animen a los lugares no explorados!!!! (6).
(1) Ni hablar, algunas playas eran bastante complicadas, aunque desde el satélite se veían hermosas…
(2) O turismo aventura como les gusta llamarlo a los aventureros de excursiones pagas.
(3) 50 metros.
(4) Sin comentarios.
(5) Le dije que tardaría unas dos horas o un poco más, pero tardé como cuatro… Pobre Lore.
(6) Igualmente Viedma sigue siendo la mejor travesía de todas.