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Nº9 Pág. 6 Nota Veleros

4.70 metros de velocidad

Cómo es el 470, el velero olímpico de dos tripulantes que navega colgado del trapecio, y qué lo hace tan veloz.

Por Martín Racedo

En esta ocasión hablaremos un poco sobre el “470”, denominado así por sus 4.70 metros de eslora (largo de la embarcación). Es un barco para 2 personas muy veloz y ágil pero así también inestable y requiere más conocimiento de navegación de parte de sus tripulantes para llevarlo a las altas velocidades que alcanza, también requiere buenas condiciones físicas ya que tanto el timonel como el tripulante van “colgados” para adrizar (contrarrestar la inclinación del barco con el cuerpo) el barco, el tripulante va prácticamente fuera del barco (cuando el viento lo permite) colgado por medio de un arnés con un gancho a un cable de acero que se sujeta por el mástil como se aprecia en las fotos, este sistema se denomina “trapecio”. Consta de tres velas, el foque en proa, la vela mayor y el spinaker que se usa con vientos de popa.

Diseñado en 1963 por el francés André Cornu como embarcación de vela ligera fue construida originalmente en fibra de vidrio ya en aquélla época, rápidamente se extendió por todo el mundo y en 1969 se corrió a nivel internacional. Ha sido olímpica en categoría masculina desde 1976 y en 1988 también fue elegida como clase olímpica femenina.

La eslora del barco es, como dije antes, 4,70 metros, de manga posee 1,68mt. Respecto a las velas, la mayor tiene 9,12m2, el foque 3,58m2 y el spinaker 4,30m2, todo este conjunto alcanza un peso de 115 kilos.

Hay pocos 470 en el país y la mayoría se usa para competencias, en Argentina tenemos muy buenos exponentes en esta categoría, algunos de ellos son: María Fernanda Sesto y Consuelo Monsegur, Matías Bühler y Marcos Lamas, Lucas Calabrese y Fernando Gwozdz, Javier Conte y Juan de la Fuente.

Este monotipo requiere un bolsillo resistente, sobre todo si se quiere un modelo nuevo, pero promete altas dosis de adrenalina cuando alcanza altas velocidades.

Como ejemplo transcribo un relato de la experiencia de dos españoles en la bahía Santander (España) con viento sur:

“…cogiendo el viento por la aleta de estribor nos dirigimos a puerto…. y ENTONCES OCURRIÓ!!!…. EL BARCO EMPIEZA A CORRER COMO YO NUNA HABIA CORRIDO EN UN VELERO. Entramos en una planeada espectacular, impresionante, el barco saltando encima de la superficie y lanzando agua como una hidrolimpiadora. Joserra se vuelve loco y empieza a aullar. No hace más que darme las gracias por la planeada… “

Por último en el siguiente link pueden ver un pequeño video de lo que se puede lograr con un 470 en buenas manos. http://ned.470.org/

Hasta la próxima!

Martín Racedo, Timonel de Yate Vela y Motor, Escuela de Vela Federación

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